Etapa descendente hacia el valle del Tarn. Paso por Durfort-Lacapelette y descenso a Moissac, gran villa del Tarn-et-Garonne con su abadía de Saint-Pierre, joya del románico cluniacense, claustro y tímpano de fama mundial.
Inicio y fin de la etapa. La línea es orientativa, no el trazado exacto del sendero.
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Etapa de descenso progresivo desde las alturas del Quercy Blanc hacia el fértil valle del Tarn. La traza pasa por Durfort-Lacapelette y atraviesa colinas de huertos y viñedos antes de bajar a la llanura aluvial, una de las zonas frutícolas más ricas de Francia (el chasselas de Moissac, uva de mesa con denominación de origen, es célebre).
Moissac es una de las grandes etapas espirituales del Camino del Le-Puy: su abadía de Saint-Pierre, fundada en época carolingia y reformada por Cluny, conserva uno de los conjuntos románicos más extraordinarios de Europa. El tímpano del pórtico (hacia 1130), con su visión apocalíptica de Cristo en majestad rodeado de los veinticuatro ancianos, y el claustro con sus 76 capiteles historiados son obras maestras absolutas declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Moissac ofrece todos los servicios: varios gîtes y hoteles, supermercados, farmacia, estación SNCF, restaurantes. Reserva tiempo para visitar con calma el claustro (entrada de pago) y el tímpano (acceso libre desde la plaza). Es una de las cumbres artísticas de todo el Camino y merece media jornada de visita.
Por ser el claustro románico historiado mejor conservado de Europa, datado hacia 1100, con 76 capiteles esculpidos que representan escenas bíblicas, vidas de santos y motivos vegetales. Es una enciclopedia visual del pensamiento medieval y una obra maestra única.
Una visión del Apocalipsis de San Juan: Cristo en majestad rodeado por el tetramorfos (los símbolos de los cuatro evangelistas) y los veinticuatro ancianos del Apocalipsis. Esculpido hacia 1130, es uno de los tímpanos cumbre del románico cluniacense.
Una variedad de uva blanca de mesa cultivada en el valle del Tarn, con denominación de origen protegida (AOP). Dulce y dorada, se recolecta en otoño. Si el peregrino pasa en septiembre-octubre, es un manjar local imprescindible.