Etapa corta pero con sabor: subida al Puerto de Béjar (940 m), límite entre Extremadura y Castilla y León, por calzada romana original muy bien conservada. Llegada a Calzada de Béjar, primer pueblo salmantino del Camino.
Inicio y fin de la etapa. La línea es orientativa, no el trazado exacto del sendero.
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Etapa corta (10 km) pero con personalidad. Sale de Baños y comienza una subida sostenida al Puerto de Béjar (940 m), límite natural entre Extremadura y Castilla y León. Buena parte del trayecto se hace sobre calzada romana original, una de las secciones mejor conservadas de toda la Vía: las losas graníticas todavía soportan el paso. Coronado el puerto, el Camino entra en la provincia de Salamanca y desciende suavemente hasta Calzada de Béjar.
Calzada de Béjar es un pueblo diminuto (menos de 100 habitantes) pero con muy buen ambiente peregrino. El albergue Alba Soraya, regentado por hospitaleros muy implicados, es uno de los más recordados del Camino. La cena comunitaria es tradición. El cambio respecto a la dehesa extremeña es total: ahora estamos en sierra, con bosque atlántico y noches frescas incluso en verano.
Subida exigente pero corta (200 m de desnivel en 5 km). Calzada romana técnica con piso irregular: cuidado en mojado. En Baños abastecerse para la jornada (no hay nada hasta Calzada). En Calzada de Béjar hay albergue privado, una pequeña tienda y bar; conviene reservar plaza con un día de antelación en temporada alta porque las plazas son contadas.
Es calzada romana original, parte de la antigua Vía Lata (Iter ab Emerita Asturicam). Los tramos mejor conservados están en la subida al Puerto de Béjar y entre Calzada de Béjar y Valdelacasa. Es uno de los patrimonios arqueológicos vivos más impresionantes del Camino de Santiago.
Sí, son 30 km totales y muchos peregrinos lo hacen para no quedarse en Calzada (capacidad muy limitada). Pero te pierdes el albergue Alba Soraya, una de las experiencias más cálidas del Camino. Si vas con tiempo, partir la etapa merece mucho la pena.
Albergue privado regentado por una pareja muy implicada con la tradición peregrina. Cena comunitaria, desayuno casero y atención personal. Plazas limitadas (sobre 18), conviene reservar. Donativo flexible. Lo recordarás como uno de los albergues con más alma del Camino.