Arranque del Sanabrés en el punto histórico donde la Vía de la Plata se bifurca. Paso por las ruinas del monasterio cisterciense de Moreruela y cruce de la presa del Esla hasta Tábara.
Inicio y fin de la etapa. La línea es orientativa, no el trazado exacto del sendero.
Aún no hay empresas registradas en esta etapa.
¿Tienes un negocio en esta etapa? Date de alta gratis y aparece aquí.
El Sanabrés arranca en Granja de Moreruela, pequeño pueblo zamorano cuya seña de identidad son las imponentes ruinas del monasterio cisterciense de Santa María, primera fundación del Císter en la península ibérica (siglo XII). El peregrino que viene del Vía de la Plata encuentra aquí, a la salida del pueblo, la bifurcación histórica: continúa por la Plata hacia Astorga, o gira a la derecha por el Sanabrés rumbo a Santiago por Ourense.
La salida del pueblo cruza el río Esla por la presa de Ricobayo, una de las grandes obras hidráulicas españolas del siglo XX. Tras la presa, el Camino atraviesa Faramontanos de Tábara por pistas agrícolas hasta llegar a Tábara, villa con tradición de cerámica negra y con una iglesia mozárabe de Santa María (siglo X) que conserva una de las torres mozárabes mejor conservadas de España, copiada del modelo de San Miguel de Escalada.
Etapa cómoda en dificultad pero con servicios muy escasos: ningún pueblo intermedio tiene bar fiable. Conviene salir de Granja avituallado. Tábara tiene albergue municipal, dos pensiones y un par de restaurantes con cocina tradicional zamorana (ajoarriero, lechazo). Mercado los miércoles.
Por dos razones: el paisaje del Sanabrés (Sanabria, sierras gallegas, Ourense) es más verde y variado que la meseta seguida hasta Astorga, y la longitud total hasta Santiago es similar. La Plata clásica continúa hasta Astorga para enlazar con el Francés.
Sí, sin duda. Las ruinas son de visita libre, sin horarios. El ábside de la iglesia abacial, en piedra desnuda al aire libre, es una de las imágenes más evocadoras del Cister español.
Muchos menos que el Francés o el Portugués. En 2024 lo recorrieron unos 12.000 peregrinos, frente a más de 200.000 del Francés. Esto se traduce en mayor tranquilidad y trato más cercano en albergues.