Las lesiones más frecuentes son en pies, rodillas y caderas; se previenen con entrenamiento gradual, buen calzado y técnica correcta.
Las lesiones más comunes en peregrinos son:
- Ampollas y rozaduras en pies: usar calcetines de fibra, cambiarlos cuando estén húmedos y elegir botas probadas.
- Dolor de rodilla: causado por descensos prolongados; fortalece cuádriceps y evita picos de kilometraje.
- Fascitis plantar: inflamación de la planta del pie; estira los pies cada noche y usa plantillas si es necesario.
- Dolor de cadera y zona lumbar: resultado de malas posturas; camina erguido y no cargues mochilas superiores a 8-10 kg.
Prevención clave:
- Calentamiento y estiramientos diarios antes y después de caminar.
- Aumenta el kilometraje gradualmente durante el entrenamiento (máximo 10% más por semana).
- Invierte en buen calzado probado mínimo 100 km antes del Camino.
- Mantén una mochila ligera para reducir carga articular.
Si aparece dolor durante el Camino, no ignores las molestias iniciales; descansa un día si es necesario.