Los platos típicos del Camino Francés cambian tanto como el paisaje. En 764 kilómetros, desde el País Vasco francés, pasas por Navarra, La Rioja, Castilla y León y Galicia, y cada tramo tiene su cocina. Saber qué pedir en cada sitio es una de las mejores maneras de conocer el Camino, y también de comer mejor que con el menú de siempre.
Esta guía va de este a oeste, en el mismo orden en que los encontrarás si sales de Saint-Jean-Pied-de-Port. No hablamos de restaurantes concretos ni de precios: solo de qué platos buscar y cuándo te conviene cada uno después de una etapa.
Navarra: verduras, chistorra y trucha
Las primeras etapas, de Roncesvalles a Pamplona y hasta Estella, atraviesan una tierra de huerta. Es el momento de pedir verduras en vez de otro plato de pasta.
- Pimientos del piquillo: asados, a veces rellenos de bacalao o de carne. Suaves y fáciles de digerir.
- Espárragos y menestra: la menestra de verduras navarra es un buen primero cuando llegas con calor.
- Chistorra: embutido fino de cerdo con pimentón, muy de bar y de pincho. Ideal para el almuerzo de media mañana.
- Trucha a la navarra: trucha frita con una loncha de jamón dentro. Un clásico de los pueblos de río.
Si en algún bar te ofrecen pacharán para terminar, recuerda que al día siguiente madrugas.
La Rioja: patatas, chuletillas y vino
Entre Logroño, Nájera y Santo Domingo de la Calzada la cocina se vuelve más contundente. Aquí se come bien y sin complicaciones.
- Patatas a la riojana: guiso de patata con chorizo y pimentón. Repone hidratos y sal después de una etapa larga.
- Chuletillas al sarmiento: chuletas de cordero lechal a la brasa de sarmientos, las ramas secas de la vid.
- Pinchos en el casco antiguo de Logroño: lo típico es ir de bar en bar probando un pincho en cada uno.
El vino de Rioja acompaña casi cualquier comida. Con moderación: una copa en la cena no pasa factura, tres sí.
Castilla y León: morcilla, lechazo y cocido maragato
Es el tramo más largo, de los Montes de Oca y Burgos a El Bierzo, y el de la cocina de cuchara. En la meseta hace calor en verano y frío en invierno, y los platos van en consecuencia.
Burgos y la meseta
- Morcilla de Burgos: lleva arroz y se toma frita o a la plancha, muchas veces de tapa.
- Queso de Burgos: fresco, blanco y ligero. Con miel o membrillo es un postre que no pesa.
- Lechazo asado: cordero lechal al horno de leña. Es un plato para compartir y sin prisa, mejor en un día de descanso.
- Sopa castellana: de ajo, pan, pimentón y huevo. Caliente, sencilla y reconfortante en las etapas de frío.
León y Astorga
En León prueba la cecina, carne de vacuno curada, en lonchas finas. Al llegar a Astorga, final de la etapa desde San Martín del Camino, está el plato más famoso del tramo: el cocido maragato. Se come al revés que otros cocidos: primero las carnes, después los garbanzos con la verdura y al final la sopa. Es abundante; mejor en la comida que en la cena si al día siguiente subes a Foncebadón.
De postre, las mantecadas de Astorga, un bizcocho que aguanta bien en la mochila.
El Bierzo
Entre Ponferrada y Villafranca del Bierzo aparecen el botillo, un embutido ahumado de costilla y rabo de cerdo que se cuece entero, y los pimientos asados del Bierzo. Es tierra de vino tinto de uva mencía, fresco y afrutado.
Galicia: los platos típicos del Camino Francés más conocidos
Desde O Cebreiro hasta Santiago la cocina gira alrededor del cerdo, el pulpo, el caldo y el queso. Es la parte del Camino con más ambiente, y la cocina se repite de un pueblo a otro. Merece la pena saber qué es cada cosa.
- Pulpo á feira: pulpo cocido, cortado con tijera y servido sobre madera con aceite, sal gorda y pimentón. Melide, en la etapa de Palas de Rei a Arzúa, es famosa por sus pulperías.
- Caldo gallego: sopa de grelos o berza, patata, alubias y algo de cerdo. El mejor primero para un día de lluvia.
- Empanada: de atún, de carne o de zamburiñas. Se vende por raciones y es perfecta para llevar.
- Lacón con grelos: paleta de cerdo curada y cocida con las hojas del nabo. Plato de invierno.
- Pimientos de Padrón: fritos con sal gorda, habituales en toda Galicia. Unos pican y otros no.
Quesos y postres gallegos
En O Cebreiro se hace el queso do Cebreiro, fresco y con forma de gorro de cocinero. Más adelante encontrarás el queso de tetilla y el de Arzúa-Ulloa, suaves y cremosos. Con membrillo son un final de comida muy gallego.
La tarta de Santiago, de almendra y con la cruz de Santiago dibujada con azúcar glas, es casi obligatoria al llegar. Y si alguien prepara una queimada, el aguardiente quemado con el conjuro, quédate a verla aunque no bebas.
Cómo encajar la comida típica en las etapas
Comer bien en el Camino no es comer mucho. Algunos consejos de quien lo ha hecho:
- Lo pesado, a mediodía. Cocido, lechazo o lacón sientan mejor en la comida que por la noche, cuando quieres dormir bien en el albergue.
- Aprovecha el menú para probar. Muchos menús incluyen un plato de la zona como primero. Te lo explicamos en la guía del menú del peregrino.
- Raciones para compartir. Si caminas en grupo, pedir raciones al centro permite probar más platos sin comer de más.
- Cuidado con la sal y el alcohol. Embutidos, pulpo y vino dan sed. Bebe agua antes de acostarte.
- Si tienes alguna intolerancia, pregunta siempre por los ingredientes. Empanadas, rebozados y guisos llevan a menudo harina.
Conclusión: el Camino también se recorre con el paladar
Los platos típicos del Camino Francés son parte del viaje: de la chistorra navarra al pulpo de Melide, cada región te cuenta algo de su historia en la mesa. Pide lo de la zona, pregunta qué es lo que no conoces y deja el plato combinado para cuando no quede otra.
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