Decimotercera etapa con remontada del valle del Lot por sendero ribereño hasta Figeac, antigua bastida del Quercy famosa por ser cuna de Champollion, el desentrañador de los jeroglíficos egipcios y descodificador de la piedra Rosetta.
Inicio y fin de la etapa. La línea es orientativa, no el trazado exacto del sendero.
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Etapa de transición por el valle del Lot, alternando sendero ribereño y pequeñas carreteras rurales. La traza atraviesa Montredon, en altura, y desciende hacia Figeac, una de las grandes villas del Quercy y antigua bastida medieval de planta característica organizada en torno a la abadía de Saint-Sauveur.
Figeac es famosa por ser cuna de Jean-François Champollion (1790-1832), el filólogo que descifró los jeroglíficos egipcios a partir de la piedra Rosetta y abrió las puertas de la egiptología moderna. La villa conserva un casco medieval excepcionalmente intacto, con casas góticas de pondalpiers, soportales comerciales del siglo XIII y la curiosa Place des Écritures, con una reproducción a escala gigante de la piedra Rosetta tallada en granito negro.
Figeac ofrece todos los servicios: varios gîtes y hoteles, supermercados, farmacia, estación SNCF (línea Aurillac-Brive), restaurantes, museos. Es una gran parada que merece descansar tarde-noche y media mañana para visitar el museo Champollion-Les Écritures du Monde, dedicado a la historia mundial de la escritura.
Filólogo francés nacido en Figeac en 1790. En 1822 descifró los jeroglíficos egipcios a partir del texto trilingüe de la piedra Rosetta (jeroglífico, demótico, griego). Su trabajo fundó la egiptología moderna y permitió leer por primera vez los textos del antiguo Egipto.
Una villa de nueva fundación creada en el suroeste de Francia entre los siglos XIII y XIV con trazado urbano regular (plaza central porticada, calles en cuadrícula) y carta de privilegios para atraer pobladores. Figeac, Lectoure y Lauzerte son ejemplos en el Camino del Le-Puy.
Sí, ampliamente. El museo, instalado en la casa natal del filólogo, es uno de los pocos museos del mundo dedicados monográficamente a la historia de la escritura (jeroglífica, cuneiforme, china, maya, latina, árabe). Visita de 90 min, muy recomendable para descanso intelectual.