Decimoquinta etapa por el causse de Limogne, meseta pastoral del Quercy con cazoletas, dolmens y pequeños caseríos en piedra dorada. Llegada a Limogne-en-Quercy, capital trufera tradicional con mercados invernales famosos.
Inicio y fin de la etapa. La línea es orientativa, no el trazado exacto del sendero.
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Etapa intermedia por el corazón del causse de Limogne, meseta pastoral con bosques de roble blanco, lapiaces calcáreos y los típicos caselles (cabañas circulares de piedra seca que servían como abrigo a pastores y campesinos del Quercy). La traza alterna sendero forestal y antiguos caminos rurales perfectamente conservados.
Limogne-en-Quercy es capital tradicional del comercio de la trufa negra del Quercy (Tuber melanosporum), con un célebre mercado trufero los lunes por la mañana entre diciembre y marzo. Sin sus mercados invernales, la villa es discreta, con plaza central porticada, fuente medieval y arquitectura típica de bastida del Quercy en piedra dorada.
Limogne-en-Quercy ofrece gîte communal, gîtes privados, hoteles, restaurantes, supermercado y comercios. La etapa es corta y poco exigente, ideal para reservar piernas antes de la larga jornada a Cahors. Si el calendario coincide con el mercado trufero (diciembre-marzo, lunes mañana), hito gastronómico que justifica una parada de un día.
El causse del Quercy es uno de los grandes terruños tradicionales de la trufa negra de Périgord-Quercy, gracias a sus suelos calcáreos y a la simbiosis del hongo con encinas y robles. Limogne es el mayor mercado trufero del Lot, junto a Lalbenque, con tradiciones que se remontan al siglo XIX.
Una cabaña de piedra seca, generalmente circular y de planta pequeña, construida sin mortero por aproximación de hiladas (técnica de la falsa cúpula). Servía como abrigo de pastores y refugio agrícola. Hay miles dispersas por el causse, varias junto al GR65.
Sí, el GR65 oficial pasa por el centro de Limogne, pero existen variantes patrimoniales que se desvían a visitar dólmenes o caselles especialmente bien conservadas. Las variantes están señalizadas con balizas amarillas y son recomendables si hay tiempo.