Sexta etapa con la mítica travesía del altiplano del Aubrac. 27 km exigentes por inmensos pastos de altura, antiguos burons (cabañas pastorales) y vacas Aubrac en libertad hasta Nasbinals, capital comarcal.
Inicio y fin de la etapa. La línea es orientativa, no el trazado exacto del sendero.
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Etapa larga e icónica del Camino del Le-Puy: la entrada en el altiplano del Aubrac, una de las páginas más recordadas del recorrido. 27 km sobre pasto raso, sin sombra ni resguardo, rodeado de manadas de la robusta vaca Aubrac de pelaje pajizo y mirada negra. El paisaje es vasto, casi siberiano, con muros de piedra seca, dólmenes y cruces de granito que jalonan el sendero.
La traza pasa junto a antiguos burons, cabañas pastorales donde tradicionalmente se elaboraba el queso laguiole durante el periodo estival, y atraviesa Finieyrols y Rieutort-d'Aubrac antes del descenso final a Nasbinals, villa de granito a 1180 m de altitud que es el corazón ganadero del altiplano y conserva una iglesia románica del siglo XI.
Nasbinals ofrece gîte communal, gîtes privados, hoteles, restaurantes, supermercado y farmacia. Es una parada importante en el corazón del Aubrac, con ambiente animado de peregrinos. Salida temprana imprescindible; llevar agua para todo el día (puntos escasos) y protección solar incluso con cielo cubierto.
Sí, conviene mucha prudencia. El altiplano puede cubrirse de niebla densa sin previo aviso y desorientar al caminante. Las balizas blanco-rojas del GR65 están bien plantadas pero distantes; consultar la previsión meteo de la víspera es obligado.
Pequeñas cabañas pastorales de piedra, históricamente utilizadas en verano por los buronniers para ordeñar y elaborar queso laguiole en los pastos altos. Muchas están en ruina pero algunas se han restaurado como refugios o restaurantes.
Son animales tranquilos, acostumbrados al paso de peregrinos. Conviene no aproximarse a las crías y respetar las cercas eléctricas que separan los pastos. Los toros, presentes en algunos rebaños, sí merecen distancia.