Da igual por qué ruta llegues: todos los caminos a Santiago terminan en Galicia. Y con Galicia llega uno de los mejores premios del viaje, la comida típica gallega. Pulpo, empanada, caldo, quesos suaves y una tarta de almendra que acaba siendo el recuerdo de muchos peregrinos. En esta guía repasamos qué probar en las últimas etapas y cómo encajarlo en el día a día del Camino.
Si buscas los platos de otras regiones de la ruta, tienes nuestras guías de platos típicos del Camino Francés y de la gastronomía del Camino Portugués. Aquí nos quedamos en Galicia.
Los platos de la comida típica gallega que no te puedes perder
Pulpo á feira
Es el plato gallego por excelencia. El pulpo se cuece, se corta con tijera en rodajas y se sirve sobre un plato de madera con aceite de oliva, sal gruesa y pimentón. A menudo va acompañado de cachelos, que son patatas cocidas. Es un plato para compartir y una buena forma de celebrar una etapa larga.
Empanada gallega
Una masa de pan rellena que se come fría o templada. Los rellenos más clásicos son de bonito, de carne o de zamburiñas, pero cada casa tiene el suyo. Para el peregrino es perfecta: se compra por porciones y aguanta bien en la mochila para comer por el camino.
Caldo gallego
Una sopa espesa de verduras, alubias y patata, con algo de carne de cerdo. Calienta el cuerpo en los días de lluvia y niebla, que en Galicia no faltan. Es habitual encontrarlo como primer plato en los menús.
Lacón con grelos
Lacón cocido con grelos, que son los brotes del nabo, patatas y a veces chorizo. Es un plato contundente, típico del invierno y de las fiestas de carnaval. Si lo ves en la carta, pruébalo al menos una vez.
Pimientos de Padrón
Pequeños pimientos verdes fritos con sal gruesa. El dicho popular lo resume todo: unos pican y otros no. Son ideales como tapa al llegar al albergue. Si haces el Camino Portugués, pasarás por Padrón en la última etapa antes de Santiago.
Pescado y marisco: el sabor de la costa
Galicia mira al Atlántico y se nota en la mesa. Si llegas por el Camino Portugués de la Costa, por el Camino Inglés o si sigues hasta Fisterra, verás en las cartas pescado fresco a la plancha, sardinas en verano, mejillones, almejas y berberechos. No hace falta pedir una mariscada: una ración de mejillones o unas sardinas son una forma sencilla de probar la cocina de la costa. Pregunta siempre qué hay ese día, porque depende de lo que llega al puerto.
Quesos gallegos para el peregrino
Galicia es tierra de quesos de vaca, suaves y cremosos. Los que más vas a ver son el queso tetilla, con su forma tan reconocible, y el de Arzúa-Ulloa, muy presente en las últimas etapas del Camino Francés. También el San Simón da Costa, ahumado y con forma de pera.
Un trozo de queso, pan y fruta es una de las comidas más prácticas para el camino: no necesita cocina y da energía para la tarde.
Dulces: la tarta de Santiago y las filloas
La tarta de Santiago es el dulce del final del Camino. Está hecha sobre todo de almendra, huevo y azúcar, y se reconoce por la cruz de Santiago dibujada con azúcar glas en la superficie. La encontrarás en casi todas las pastelerías y restaurantes de Santiago.
Las filloas son finas como una crepe y se comen dulces, con azúcar o miel. Son típicas de las fiestas, pero también aparecen en algunas cartas de postres.
Vinos y licores gallegos
Galicia tiene vinos blancos muy conocidos, como el Albariño, de la zona de las Rías Baixas, y el Ribeiro. También hay tintos de la Ribeira Sacra y de otras zonas. Si cenas pulpo, un blanco gallego es la combinación clásica.
Al final de la comida es fácil que te ofrezcan orujo o licor de hierbas. Y en algunas noches de celebración verás preparar la queimada, una bebida de orujo que se quema en un recipiente de barro mientras se recita un conjuro. Con moderación: al día siguiente toca caminar.
Cómo comer bien en las últimas etapas
- El menú del peregrino sigue siendo la opción más cómoda para comer caliente. Te explicamos cómo funciona en qué es el menú del peregrino.
- Comparte raciones con otros peregrinos: el pulpo y la empanada están hechos para eso.
- Compra para la mochila pan, queso y fruta en tiendas y supermercados del camino.
- Si tienes alguna intolerancia, pregunta siempre por los ingredientes. Si eres celíaco, repasa nuestra guía para comer sin gluten en el Camino.
Conclusión: Galicia también se camina con el paladar
La comida típica gallega es una de las mejores recompensas de las últimas etapas. Prueba el pulpo, la empanada y el queso, y guarda sitio para la tarta de Santiago. Para saber dónde parar a comer en cada etapa, busca en el directorio los restaurantes y bares para peregrinos de tu ruta.